Tuesday, September 26, 2006

Cuando viene él



"Todo es nada cuando está dentro: todos los dolores se olvidan..." Eugenia, personaje del Marqués de Sade.


Le pregunto como está. Está bien. Le pregunto como va el trabajo. Va bien. Se dirige hacia la habitación. Apago la luz, enciende la lámpara.

Nos desnudamos en la penumbra. Se tumba en la cama, acerco mi boca a su vientre. Deslizo mi lengua por su miembro hasta que se endurece y no cabe en mi boca. Me aparto a un lado, tomo la crema de la mesita. Hundo dos dedos en la crema, luego entre mis nalgas. Acerco mi espalda a su pecho. Permanecemos tumbados de costado, penetra suavemente, se mueve a un ritmo constante. Siento dolor físico y placer psicológico, si lo deseara no podría huir. Acelera el movimiento, gime levemente. Se contrae, vacía, se desploma.

Abro el armario, no hay nadie en él, saco un pañuelo blanco para limpiar su sexo dormido. Nos vestimos y regresamos al salón. Me dice que lo llame cuando quiera y se va.

Me gusta que sea así, que no se aparte del guión establecido: no hay nada de que hablar ni otra cosa que hacer. Todo fríamente, como en un acto quirúrgico. Soy un reloj en una nevera.

8 Comments:

Blogger Blue said...

No se. Yo siempre he sido partidario del sexo sin compromisos. De hacerlo cuando a uno le apetezca, con quien quiera y sin plantearse nada más. Incluso suprimiría los prolegómenos del ligue. Es decir el estar 4 horas hablando si realmente a los dos nos apetece acostarnos. Pero luego reconozco que me gusta un poco más de ocnversación. No por el polvo, que el follar, siempre es follar, nada de hacer el amor. El amor lo hago otras veces y en otras circunstancias nunca mientrás follo. Pero que diferencia hay entonces entre hacerte una paja, o meterte un consolador y tirarta a alguien. Si al menos con esa persona charlas un rato y te ríes.

9:48 pm  
Blogger El Castor said...

Sí, totalmente de acuerdo contigo. Yo he comentado sobre la relación que vivo en estos momentos, sin pretender valorar pues sus limitaciones son evidentes como bien señalas. Igual se presta a confusión cuando digo al final que yo lo quiero así. En realidad lo quiero así con esta persona en concreto, lo queremos ambos así.
No creo que haya un mismo modelo que sirva para todo el mundo. Es posible sentir afecto y tener una gran relación con algunas personas sin que haya deseo sexual. Y a la inversa con otras.

11:21 pm  
Blogger Blue said...

si, en eso tienes razón. Con cada persona la relación es diferente, sea del grado que sea, y puede falta runa cosa, como sobrar dos, no hay reglas escritas. Pastor-digo castor.jejeje

3:23 pm  
Anonymous Pau said...

Cualquier relación en la que las dos personas busquen lo mismo me parece sana, el problema es cuando hay un desequilibrio en las expectativas.

12:38 pm  
Blogger Gabu said...

Me mato tu texto y la introducción de SADE...
Tal vez todo es nada porque en el dolor también nos encontramos con el placer...
Pero,la pregunta es:hasta que punto "todo" lo podemos hacer como un mero acto quirúrgico?Aún no han robotizado las sensaciones,los sentimientos,las ganas que se convulsionan en nuestras entrañas,al menos eso es una suerte!O tal vez lo vea así porque soy mujer,no lo sé...
Querido CASTOR ha sido un pacer descubrirlo,y cuando guste lo invito a visitar mi espacio...(creo que en algunos gustos,al menos literarios coincidimos)
MIL BESOS!!!
GABU (seximentales)

7:42 pm  
Blogger Blue said...

Estoy de acuerdo PAu. Y Gabu, no creo que se trate de hechos robotizados, simplemente los dos hacen lo que les apetece y con lo que están de acuerdo.

9:36 pm  
Anonymous diegodelmar said...

pues vaya...!!!

3:06 pm  
Blogger El Castor said...

Gabu, relacionarse es mucho más fácil para los hetero: sóis gran mayoría y los roles sexuales están bien diferenciados. Por ejemplo en el pueblo donde vivo hay 700 personas: un joven hetero puede encontrar pareja incluso sin salir del pueblo (de hecho las hay). De lesbiana sólo hay una y de gay joven me consta que sólo uno. Está claro pues que el hecho de pertenecer a una minoría es una desventaja. Una segunda barrera es la del rol sexual. La lesbiana por ejemplo es muy masculina (imagínate, trabaja en una herrería...) entonces yo deduzco que deseará a una pareja femenina porque con otra tipo camionero más que sexo sería un combate de lucha libre... Quiero decirte que entre los homo todo es más complicado por eso no es casualidad que Blue o Pau hayan comprendido mejor mi historia. Por supuesto que una relación en la que haya afecto es mejor que una que se reduzca a simple sexo pero a veces no hay más opción... Bueno esto daría para un post entero. Gabu por supuesto que me gusta tu blog y lo leo aunque no haya dejado comentario. Un beso.

8:24 pm  

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